Cómo transformar un ambiente laboral “tóxico” en uno más humano y productivo
Resumen: La incivilidad laboral afecta gravemente la productividad y el bienestar, pero puede combatirse con tres hábitos clave: reconocer la reacción emocional automática, nombrar lo que se siente para retomar el control y romper el ciclo con comunicación clara. Fomentar la civilidad—entendida como cortesía básica—es el primer paso hacia culturas laborales respetuosas, donde las personas puedan pensar con claridad y colaborar eficazmente. Aunque todos contribuyen al clima laboral, los líderes tienen mayor influencia. Una cultura basada en civilidad y respeto promueve un ambiente más sano, inclusivo y eficiente.