Los conflictos en el lugar de trabajo son inevitables, pero no todos son perjudiciales. Existen diferencias entre los conflictos saludables y los no productivos. Mientras que el primero impulsa a un equipo hacia sus objetivos y fortalece relaciones de respeto y confianza, el segundo frena el progreso y genera desconfianza. La clave para cualquier líder es fomentar desacuerdos constructivos y evitar que las tensiones escalen en conflictos dañinos.
Cómo fomentar el tipo correcto de conflicto en tu equipo
Escrito el 03/02/2025